La pregunta interesante no es qué aparato tiene más potencia, sino cuánto cuesta cocinar la misma clase de uso. Ajusta la duración para representar cómo cocinas tú y compara el coste por sesión y por mes.
Qué necesitas para calcularlo
- Usa una duración realista para cada aparato.
- Compara el coste por sesión y por mes.
- Recuerda que el resultado económico no decide por sí solo cuál es mejor para cada receta o cantidad.
Cómo interpretar el resultado
La cifra principal está expresada en euros para que puedas compararla con tu propia factura. El cálculo es tan bueno como los datos que introduzcas: si usas una potencia máxima para un equipo que regula su funcionamiento, el resultado será una aproximación.
Transparencia: cuando un aparato tiene comportamiento variable, lo indicamos. Para una cifra real, una medición en el enchufe o el dato energético normalizado del producto puede ser preferible.
Preguntas que sí merece la pena hacerse
- ¿Estoy usando un dato de etiqueta o una estimación?
- ¿La frecuencia de uso es realmente la que tengo?
- ¿Estoy comparando dos opciones con el mismo escenario?